Hoy tengo ganas de ser el espejo
sucio de un bar de carretera
para atrapar un millón de gestos
Hoy tengo ganas de ser un camionero solitario
que huela a gasolina y cerveza
Hoy tengo ganas de ser la risa de un boxeador ebrio
que perdió su mujer, la pelea y la apuesta
Hoy tengo ganas de ser el espejo
sucio de un bar de carretera
para escribir con el aliento invisible
el nombre de Dios en medio de una borrachera
Hoy tengo ganas de ser el espejo
sucio de un bar de carretera
para apostar a Dios con dos dados,
una cerveza y tres bolas de billar.
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